Petra

Petra; la ciudad perdida...

Petra.
Conocida como la ciudad perdida. Su historia se remonta a la época de los nabateos, en el siglo VII a.C, pero en la Edad Media ya fue completamente abandonada y no fue “descubierta” por los occidentales hasta principios del siglo XIX.

Fue el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt quien en 1812 consiguió que los habitantes locales le llevaran a conocer esa ciudad perdida de la que se hablaba.

También llamada "la ciudad rosa", el color que toma al atardecer.
Tuve la suerte de que la tarde empezara a caer cogiéndome casi al final del recorrido. Eso hizo que pudiera contemplar Petra en todo su esplendor, libre de turistas y en silencio.

Lo que había escuchado acerca de la luz era verdad, la piedra toma unas tonalidades diferentes con la luz del atardecer.
Si permaneces en silencio, la agradable brisa de esas horas, y las viejas piedras, te traen ecos de otros tiempos.
Volví caminando en un silencio introspectivo entre los acantilados, con solo la luz de la luna y ya en completa oscuridad.

 

 

Los Beduinos en Petra.
Los ecos de lejanos ancestros de los beduinos se intuyen hoy en la mirada de alguno de los actuales pobladores. En el pasado nómadas dedicados al pastoreo y a la agricultura de subsistencia, los beduinos encontraron cómodas las ruinas de Petra cuando se convirtió en una ciudad olvidada.
Algunos de sus descendientes permanecen hoy allí.